miércoles, 6 de marzo de 2013

PÍRAMO Y TISBE


Píramo y Tisbe vivían con sus padres en casas contiguas y los jóvenes pasaron de la amistad al amor.




Los padres no veían con buenos ojos esta relación y ellos sólo se podían comunicar por una pequeña grieta que había en la pared. Y por la que hablaban continuamente




Píramo, cansado de tener que comunicarse a través de la pared, citó a Tisbe en el sepulcro del Nino por la noche, para poder verse de una vez por todas.




Tisbe llega primero y es atacada por un león. Cuando sale corriendo, el pañuelo de ella cae al suelo y el león lo devora llenándolo de sangre. Cuando llega Píramo ve el pañuelo y cree que ella ha muerto por su culpa. Entonces de la rabia coge su espada y se la clava en el pecho. Tisbe al encontrarlo y verlo se lamentaba porqye cree que Píramo se ha matado por su culpa. Entonces Pisbe coge la espada de su amado y se la clava en el pecho y allí abrazados mueren

ANTÍGONA


En Tebas, como Edipo no podía gobernar dejo el trono a sus hijos Eteocles y Polinices.
Ellos se pelearon  por el trono, pero decidieron gobernar cada uno un año, cuando gobernaba Eteocles, Polinices se enfrentó a su hermano para poder conseguir el trono para siempre, pero acabaron matándose.
Su tío Creonte para al trono y mandó enterrar a Eteocles ya que murió peleando por su ciudad y polinices no será enterrado porque quería destruir su patria, y quien lo enterrara lo matarían.
Cuando Antígona se enteró, quiso enterrarlo,  al poco tiempo el guardián del cuerpo de Polinices llegó al reino, comunicó que habían enterrado el cuerpo, después el guardián trajo a Antígona.
Esto provoco que Creonte la llevara viva a una cueva y la dejara allí .Cuando Hemón (hijo de Creonte y prometido de Antígona) se enteró intento hacer que su padre cambiara de opinión, pero no lo consiguió.
Al poco llego el adivino Tiresias, y le dijo:
“Tú pagaras a los muertos con la muerte de alguien de tu familia”
Esto hace que Creonte reflexione y decida ir a buscar a Antígona.
Mientras Hemón fue a buscar fue a buscar a Antígona, pero cuando la encontró estaba muerta.
Y esto hizo que Hemón se suicidara junto a su prometida.
Cuando la mujer de Creonte (Eurícide) de entero también se suicidó.
Después Creonte pide al Hades que lo llevara con el pero al final decide gobernar su reino.

EDIPO


En Tebas, en el palacio real, se estaban casando Layo y Yocasta, después de unos meses  Layo envió a un sirviente a Delfos para consultar el porvenir del matrimonio de Layo y Yocasta. Cuando el sirviente llego de Delfos, les comunicó:
“El hijo de Layo y Yocasta matará a su padre y se acostará con su madre”
En entonces fue cuando Yocasta confesó de que estaba embarazada.
Cuando el niño nació decidieron abandonarlo, y un sirviente fue mandado a abandonar al niño al bosque, allí lo colgó y lo ató de los pies.
Un pastor de Corintio lo encontró y se lo llevó a Peribea ya Pólibo (reyes de Corintio) porque no podían tener hijos. Decidieron llamarlo Edipo (ya que en griego significa “pies hinchados”)
Cuando Edipo de hizo mayor decidió ir a Delfos a preguntar sobre su futuro y le dijo la Pitia:
“Mataras a tu padre y te casaras con tu madre”
Edipo estuvo pensando en el camino de regreso a casa y decidió  no volver a Corintio, e ir a Tebas en el camino se encontró con unos nobles y sus sirvientes, como se metieron con el Edipo los mató.
Poco después en el camino se encuentra con una mujer y le dijo que en Tebas hay una esfinge. Y Edipo decide enfrentarse a ella. Cuando estuvo allí la esfinge le hizo una pregunta y éste le respondió correctamente, y  la esfinge se suicidó.
Edipo por haber hecho que desapareciera, le ofrecen el trono de Tebas, ya que a Layo lo habían matado, éste aceptó porque así no tendría que volver a Corintio y su destino no se cumpliría, y Edipo se tuvo que casar con Yocasta, su madre.
Edipo y Yocasta empezaron a reinar en Tebas y tuvieron cuatro hijos:
Antígona, Eteocles, Polinices e Ismene.
Después de unos años hubo una epidemia y Edipo envió a Creonte a Delfos para consultar sobre la causa y remedio de la epidemia. El oráculo le dijo que ésta no pararía hasta que no se supiera quien era es asesino de Layo.
Edipo manda  que traigan al adivino Tiresias. Este al final  presionado por Edipo, al fin tuvo que revelarle la verdad. Edipo creía que era mentita pero poco a poco fue hilando los hilos de su vida, y se dio cuenta de que  él había matado a su padre y se había casado con su madre.
Cuando Yocasta supo esto, se suicidó. Edipo, se sacó los ojos.
Y huyó de Tebas acompañado por su  hija Antígona.

IFIGENIA

Ifigenia era hija de Clitemnestra y de Agamenón, su padre estaba en Áulide  y por haber matado a un ciervo sagrado de  Artemisa, ésta le prohibió los vientos favorables para que pudieran ir a Troya a recuperar a Helena.

Y para que tuviera vientos debería sacrificar en honor a Artemisa una de sus hijas, Ifigenia, para que fuera a Áulide le dijo que se casaría con Aquiles (guerrero ateo).
Cuando llegaron y se enteraron de la verdad, Ifigenia estaba decidida a morir.
Cuando su padre fue a matarla, su cadáver desapareció  y apareció un ciervo sangriento.
Ya que  Artemisa, no permitía que su altar se manchara con sangre humana, y llevó a Ifigenia a Táuride, donde se convirtió en la sacerdotisa del templo de la diosa.

ELECTRA


Clitemnestra era mujer de Agamenón (rey de Micenas) que fue el jefe de la guerra de Troya, ellos tenían tres  hijas: Ifigenia (sacrificada por su padre) Electra (la vengadora de la muerte de su padre) y Crisótemis, y también un hijo llamado, Orestes.
Durante la guerra de Troya la mujer de Agamenón  tuvo como amante a Egisto. Cuando Agamenón llego victorioso de la guerra, vino con una mujer(Casandra).
Clitemnestra, para vengarse mató a su marido; su hija Electra lo sabía pero por ser mujer  no podía enfrentarse a su madre y a Egisto , así que recurrió a su hermano Orestes  pero tendría que esperan a que se hiciera un hombre.
Electra sabía que Egisto mataría a su hermano para que no le quitara el trono, así que lo llevo a casa de un criado hasta que se hiciera un hombre. Cuando llegó ese día, Orestes planeo un plan, le dijo al criado que llevara sus cenizas a palacio para que lo creyeran muerto. Entonces fue cuando Orestes atacó y mato a su madre y a Egisto.
Agamenón 
Redoblan incesantes los tambores golpeando la noche ensangrentada, y se asoma la luna amedrentada temerosa de ver nuevos horrores.
Ella esgrimió el puñal de los traidores, y su amante blandió cobarde espada, y el rey que no perdió en la guerra nada,rindió la vida a los conspiradores.
Triste y cruel destino, que al guerrero arrastra sobre el campo de batalla privándolo de amor y juventud;
y al regreso, su espíritu de acero se quiebra ante la insólita muralla de la traición que le abre su ataúd.


EL MITO DE CALISTO


Calisto era una bella ninfa. Calisto había prometido no amar a ningún hombre. Estaba entregada a la caza y a la vida salvaje. En sus manos llevaba una jabalina o un arco y con esas armas honraba a la diosa cazadora de los bosques persiguiendo a las presas. Era, entre todas las ninfas, la más protegida por Diana.

Zeus a pesar de que estaba casado. Siempre estaba persiguiendo y conquistando con los más ingeniosos y variados engaños a las jóvenes más hermosas.

Un día, Zeus, vio a Calisto cuando volvía de la cacería junto a las otras ninfas del séquito de Diana, y al instante se enamoró de ella; tomó la figura y las prendas de Diana y se hizo presente junto a la ninfa.

Calisto la saludó con veneración y comenzó a relatarle sus mejores cacerías. Júpiter conversó hasta verla totalmente confiada y luego se transformó nuevamente en sí mismo, y la besó.

Finalmente, cayó bajo los influjos del amor divino del dios supremo.

Calisto fue invitada a bañarse con el grupo. Ella intentó evitarlo para que, no se viera su vientre redondo, pues estaba encinta; pero la diosa le ordenó entrar al agua.

Al ver su embarazo, la diosa entendió que Calisto había traicionado la promesa que había hecho como fiel seguidora suya.

Y Calisto tuvo que huir. Al saber Juno que Calisto había dado a luz a un niño llamado Arcas, sintió que si vengativa paciencia había llegado al límite.

Juno le tendió la boca abajo en tierra. Y en los brazos de Calisto comenzó a crecer un negro pelo, sus manos se curvaron y se prolongaron en uñas ganchudas. Ahora Calisto tenía patas. Y la boca, en otro tiempo admirada por Zeus, fue tornándose fea.

Mientras Calisto vagaba como osa por los bosques, Arcas cumplió quince años sin saber qué había sido del destino de su madre.

Un día; estaba el muchacho eligiendo un lugar apropiado para cazar fue visto por su madre. Conmovida por esta aparición, Calisto no pudo contenerse y se aproximó a su querido hijo.

Arcas huyó asustado; pero como Calisto se acercaba cada vez más, el joven se dispuso a atravesarle el pecho con su mortífera lanza.

Júpiter, que veía lo que estaba sucediendo, impidió el crimen. Con su poder ilimitado, envió un torbellino que arrancó a madre e hijo de la tierra, los transportó por el espacio y los depositó en el firmamento. Calisto y Arcas se transformaron en dos constelaciones de estrellas brillantes. La Osa Mayor y la Osa Menor.

DIANA Y ACTEÓN


Acteón era hijo del dios cazador Aristeo y de Autónoe. Él era un vigoroso cazador. En una jornada se adentró en el bosque buscando un lugar fresco donde mitigar el ardor del mediodía y fortalecer los cansados miembros.
Escuchó el susurro de una fuente cuyas aguas, bordeadas de verde césped, se extendían formando un diminuto lago. Era allí donde Artemis, fatigada por la caza, acudía a bañarse. Se hallaba en la gruta, rodeada de las ninfas, sus criadas. Las doncellas llenaban de agua las ánforas para rociar con ella a su señora.

En tanto que la diosa se recreaba  en su acostumbrado baño, Acteón se aproximaba con paso despreocupado y penetró en la cueva, contento por haber encontrado un lugar fresco donde reposar. Al ver las ninfas a aquel hombre, se apiñaron gritando en torno a su señora con el fin de cubrirla con sus cuerpos. Pero la diosa las sobrepasaba en toda la altura de la cabeza.
La diosa cogiendo con la mano agua del manantial, roció la cara y el cabello del joven al tiempo que exclamaba con amenazadora voz.

El mozo se sintió sobrecogido de una angustia increíble; salió huyendo, él mismo admirando la velocidad con que se movía. No era humano, la diosa lo acabó transformado en ciervo.
Le avistaron sus perros, de repente toda la jauría se lanzó contra el falso ciervo. Ávidos de presa, persiguieronle por montes y valles. Llegaron sus compañeros, atraídos por el extrépido de los canes y con el grito habitual empezaron a azuzar la furiosa jauría al tiempo que llamaban a su señor, a quien creían lejos del sitio.

Después de aquel horrible fin de Acteón, sus perros echaron de menos a su amo; anduvieron buscándole por todas partes. Había una estatua del desaventurado mozo y al descubrirla se lanzaron sobre el metal y le lamieron manos y pies, mostrando tanta alegría como si verdaderamente hubiesen dado con su verdadero señor.